Esta foto es de un Belén Mexicano que vendían en Pamplona en el puesto del Comercio justo y pedí permiso para fotografiarlo porque me pareció precioso.
Y tiene su mula y su buey. Esto lo digo porque hace poco me llamó una amiga para preguntarme si era verdad que el Papa había dicho que en Belén no había una mula y un buey.
Yo le contesté que lo investigaría y que ya le diría. Y lo que hice fue acudir a las fuentes. Es decir, que me he leído su libro “La infancia de Jesús”.
Y lo que dice Benedicto XVI es que en el Evangelio no lo pone, pero que los cristianos no renuncian a incluirlo en sus representaciones.
Y ahora digo yo: Tampoco pone que hubiera ovejas, gallinas, haces de pajas… Pienso que no hay que ser tan cuadriculados.
Lo importante es que nos ayuden a rezar y profundizar en el Misterio de Dios hecho un niño. Y para eso hay que recurrir a nuestra imaginación de niños.



